Juvé & Camps ha comenzado su quinta vendimia ecológica en sus 271 hectáreas, primero con la recolección de la variedad Chardonnay, que pronostica muy buena campaña por el excelente estado de la uva, a la que ha seguido Pinot Noir, variedad en la que Juvé & Camps fue una de las bodegas pioneras en su plantación en el Penedès, y posteriormente seguirán Macabeo, Xarel·lo y Parellada, que se recolectarán a partir del mes de septiembre.
A pesar de que este año se ha caracterizado por ser un año vitícola prácticamente seco, y que el inicio de la vendimia se ha retrasado respecto al año pasado por una maduración más lenta de la uva, este retraso ha ayudado a obtener un buen equilibrio entre la graduación y la acidez de la Chardonnay. Y de la misma manera que para la Chardonnay, se prevé una excelente vendimia para todo el resto de variedades de uva de las fincas.
Por segundo año consecutivo, la bodega está aplicando viticultura de precisión, la última tecnología en teledetección realizada con drones que permite conocer al detalle el estado sanitario de cada parcela de viña. Ésta, unida a los controles exhaustivos del campo y la experiencia de años anteriores, fomenta la consecución de unos resultados muy óptimos.
Las fincas de Juvé & Camps son uno de los patrimonios vitícolas ecológicos más importantes de España, y desde sus inicios, Juvé & Camps ha puesto en valor el territorio, la viticultura de la región y la uva de calidad para garantizar unos elaborados de prestigio. De esta manera, su proyecto ecológico se consolida gracias a una producción sostenible que respeta el medio ambiente en todos sus procesos, protegiendo y cuidando cada una de las variedades para garantizar su máxima expresión, como así reflejan sus cavas y vinos.
Brut Rosé ha sido elaborado a partir del mosto flor, con una ligera maceración de las uvas de la variedad Pinot Noir, procedentes de la viña Espiells. Un territorio único con suelos pobres de origen sedimentario y una marcada componente calcárea, donde el clima es la clave para expresar su naturaleza más primaria.
El buen clima del territorio favorece la intensidad de los aromas de los frutos rojos, el color escarlata de las uvas, y donde las sensaciones de frescor y frutos rojos del bosque se combinan con las especias típicas de la pinot noir.
En cada copa se puede percibir la esencia más pura de estos viñedos. Y, pese a que ocupa menos tiempo de crianza que otros cavas, la suavidad del mismo y su equilibro potencian al máximo esta noble variedad.
La historia de este cava comienza en la viña con los cuidados de una agricultura sostenible y sigue en la bodega con la obtención de un cava excelente elaborado con uvas de Macabeo, Xarel·lo y Parellada, procedentes de los viñedos de Espiells, Can Massana y La Cuscona, propiedad de la familia Juvé & Camps desde mediados del siglo XX.
Este cava se cría durante más de 30 meses en las cavas de Sant Sadurní d’Anoia (España), en cuyas umbrías y silenciosas galerías expertos artesanos velan por un proceso que se ha mantenido intacto durante más de 90 años. Gracias a estos cuidados se obtiene este Reserva de la Família Brut Nature, un cava en su estado puro sin adición de azúcares y primero en su categoría en el mercado español.
Premios:
2015
La viticultura es una práctica estrechamente ligada a la naturaleza y a los elementos (tierra, agua, sol y viento) y es por eso que en Juvé & Camps elaboran grandes cavas y vinos con todo el respeto y la admiración por ello.
Las viñas de Juvé & Camps se cultivan con métodos ecológicos, así lo garantiza la estricta certificación de viticultura ecológica obtenida en el año 2015. El respeto por el entorno y el medio ambiente, las prácticas vitícolas de bajo rendimiento y la utilización de productos orgánicos regalan unas uvas sanas, naturales, equilibradas y de máxima calidad.
En Juvé & Camps se es consciente de la importancia de cuidar el entorno, por eso se respetan los periodos de hasta siete años de barbecho* para que la tierra descanse y se recupere. Solo así es capaz de aportar toda su riqueza a las nuevas cepas y a las uvas, sin aditivos químicos. También se ha eliminado el uso de insecticidas y herbicidas químicos, sustituyéndolos por productos orgánicos y técnicas que no tienen impacto en el ecosistema. Cada día, se trabaja con consonancia con la naturaleza para conseguir la máxima sostenibilidad, pureza de las uvas y se aprovecha todo esto para ofrecer a los clientes un producto que manifiesta todas sus peculiaridades y valores.
Con todo este trabajo el pasado mes de septiembre de 2018 se puso en el mercado la primera añada 100% ecológica. Un hito que, aunque costó mucho esfuerzo y dedicación pero ha obsequiado con una recompensa incomparable, muestra del compromiso y trabajo. Con este resultado, los cavas y vinos de Juvé & Camps reflejan la belleza de los paisajes que los rodean y la delicadeza natural de los procesos tradicionales, ya que solo con el cultivo ecológico se puede captar la máxima esencia de la tierra para trasladarla en cada copa.
Ahora en el mes de mayo es cuando las vides brotan. Según el tipo de viñedo (edad, terreno o altitud) y su variedad, las vides se comportan de forma diferente.
En esta época se aprecia como el viñedo pinta verde, con sus hojas y racimos visibles y empezando a brotar en viuras.
A medida que pasen estos días de primavera y la vid brote, una vez que los brotes alcanzan un tamaño de unos 30 centímetros se realizará la primera poda en verde que aproximadamente suele ser en mayo-junio a las viñas más adelantadas, antes de que empiece el verano. La poda en verde, siempre se realiza de forma manual, técnicamente se denomina “espergurado” y de forma coloquial “ordeño de la cepa”, que consiste en seleccionar la cantidad y calidad de aquellos brotes que más interesan y eliminar los brotes que no. De esta manera se prepara la vid para que siga brotando con los mejores racimos.
Hace más de 200 años, en 1796, Joan Juvé Mir un viticultor de grandes ideas y emprendedor catalán empezó a cosechar las raíces de la futura Casa Juvé y Camps. Pero no fue hasta principios del siglo XX, cuando Joan Juvé Baqués casado con Teresa Camps Ferrer fundó la primera bodega de la familia y en 1921 creó su primer vino espumoso con la marca “Juvé” elaborado en las cavas subterráneas de la Casa pairal, en Sant Sadurní d’Anoia (El Penedès – Barcelona). Y ya a principios de los años 40, los dos hijos varones, Josep y Joan Juvé Camps se incorporaron a la dirección de la Casa con afán de impulsar un nuevo desarrollo para la bodega.
Desde siempre, la familia ha sido fiel a las tradiciones que han dado la mejor fama a la región. La Casa Juvé & Camps buscó en los reconocidos métodos artesanales de elaboración del cava la forma de convertir la excelencia de sus uvas en un vino de gran calidad. Juvé & Camps ha integrado técnicas modernas en las fases más artesanales y tradicionales de la elaboración de sus espumosos, pero siempre respetando el trabajo y vigilancia de especialistas artesanos. Es por eso que, Juvé y Camps, a día de hoy, marca la diferencia por mantener la esencia de la tradición en la elaboración de sus vinos y cavas.
Los cavas de Juvé y Camps se elaboran con las uvas procedentes de las más de 450 hectáreas repartidas entre sus seis fincas Espiells, Can Rius, La Cuscona, Can Massana, Mas Pagès y Can Soler. En cada una de estas fincas se cultivan las variedades de uva que mejor se adaptan al entorno natural y para su cuidado utilizan métodos de agricultura ecológica para preservar y proteger el ecosistema natural.
Los grandes cavas reserva de Juvé y Camps del Penedès, como el “Reserva de la Familia”, el “Gran Juvé Camps” y, el “Milesimé”, nacen y maduran en las cavas subterráneas de la bodega de Sant Sadurní. Unas galerías umbrías y silenciosas donde las botellas de cava reposan en los pupitres que todavía son removidas a mano por expertos y donde alcanzan el grado de perfección que caracteriza los productos de la Casa.
Juvé y Camps, nacida en una tierra privilegiada, El Penedès, es dedicación y cuidado de la viña, una historia centenaria que, en tres generaciones ha conseguido ser una bodega prestigiosa y reconocida mundialmente.
La vendimia es la recolección de las uvas, generalmente refiriéndose a las que servirán para la producción de vino y/o cava. El período de vendimia varía entre febrero y abril (en el hemisferio sur), y agosto y octubre (en el hemisferio norte). Esto depende del grado de maduración de la uva que se desee, es decir, del momento en que la relación porcentual entre los azúcares y los ácidos en el grano de uva han alcanzado el valor óptimo para el tipo de vino y cava que se desea producir.
Cuando la uva alcanza, en opinión de la bodega y/o de los técnicos del organismo regulador que vigila la calidad de la producción, su punto óptimo de madurez, se da inicio a la vendimia, comenzando así una serie de procesos esenciales, que continúan en la bodega y que marcarán la calidad final de los vinos. La vendimia por lo tanto es uno de los momentos más importantes dentro de las diferentes etapas en la obtención de un gran vino y cava. Todo un año de trabajos que culminan en la vendimia, uno de los hitos más decisivos en la calidad de un cava.
Este 2018 se prevé en Cataluña (tierra de los viñedos de Juvé & Camps), de manera general y a todas las denominaciones de origen, más cuantiosa y con un retraso entre una y dos semanas respecto a la del año pasado, lo que supone un regreso al tiempo normal de vendimia de los últimos años, es decir, mediados-finales de agosto o comienzos de septiembre.
A primeras horas de la mañana los vendimiadores se afanan entre las hilas de cepas, manejando delicadamente sus tijeras, cortando solo los racimos sanos y enteros. Es la primera selección de uvas. La recogida manual de las uvas es una práctica que se mantiene desde los inicios de la bodega. La realizan vendimiadores vinculados durante años, incluso generaciones, a Juvé & Camps. Son parte de la familia. En sus manos está depositada la tarea más delicada, ya que de ella depende en gran parte la calidad del futuro vino y cava.
La añada 2018 está marcada por unas altas precipitaciones desde el invierno hasta inicios de la primavera, consiguiendo una maduración más pausada respecto a vendimias anteriores y manteniendo así los parámetros de calidad de las uvas. La influencia de las lluvias ha potenciado un equilibrio entre el grado y la acidez, esperando a obtener así una añada excepcional para vinos y cavas de largas crianzas de Juvé & Camps.
Llega la primavera a los viñedos y es el momento en el que comienzan a salir nuevos brotes; se eliminarán los que no sirven y los que salen por debajo del injerto. Las vides florecen, son polinizadas y comienzan entonces a formarse los granos de uva y se arada la tierra para quitar las malas hierbas.
Es en esta época del año cuando el viñedo despierta de su letargo invernal con el aumento de las temperaturas y nos anuncia con el “lloro” la llegada de esta estación. Este es un fenómeno que se produce todos los años: el agua líquida vuelve a fluir por la madera y, tras la poda, se manifiesta hacia el exterior para anunciar que vuelve a la actividad. Así, poco a poco, van apareciendo los nuevos brotes que dan comienzo al ciclo de floración. Esta es una de las etapas más importantes para los viñedos y en la cultura vitivinícola el lloro se considera alegría ya que las flores que empiezan a brotar darán forma a los granos de las uvas que formaran los tan apreciados racimos.
En primavera el ciclo vegetativo de la viña tiene 3 fases:
Llega la primavera y la viña despierta de su letargo invernal. Tras su periodo de reposo comienza a alimentarse y a nutrirse. Por la planta corre la savia de la que se nutren sus células y aparecen los primeros brotes o yemas que marcan el principio de un nuevo ciclo que no parará hasta la vendimia.
Es una de las etapas más importantes ya que esas flores darán forma a los granos de las uvas que van a formar los racimos. La floración determinará el volumen de la cosecha y nos dará pistas para saber las fechas del comienzo de la vendimia. Una floración tardía supondrá una vendimia tardía.
Es el momento en que las flores son polinizadas y se forma el fruto. Éstos surgen muy verdes porque están saturados de clorofila, pero a partir de aquí toda la vid comienza a ponerse el servicio del fruto que poco a poco irá creciendo y formando el racimo.
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Los sabores de la gastronomía mexicana y thailandesa se mezclan en cada uno de los platillos de la cocina del chef Eduardo W. Palazuelos en su restaurante Mar del Zur. Esta fusión gastronómica la ha bautizado como cocina MEX-THAI donde rescata el sabor y la pasión con la que se inició la cocina de los tiempos.
Los platillos que se preparan en este espacio se distinguen por su sabor inigualable e intenso, resultado del uso de la antigua técnica de cocción a las brasas con el sazón de las experiencias que engloban sabores de sus estancias des del sureste Asiático, América del Sur y México.
Un conjunto de mezclas que invitan a degustar una verdadera travesía culinaria de la mano de Eduardo W. Palazuelos quien a sido galardonado en 2014 como el Mejor Chef Mexicano y hoy en día reconocido y elegido como Embajador de la Cocina Mexicana.
Ante esta presentación, Juvé & Camps ha entrado en la cocina de Mar del Zur, uno de los mejores restaurantes de Monterrey por lo que degustar sus platillos y brindar con Juvé y Camps se convierte en una gran opción para aquellos amantes del buen comer y beber.
Juvé & Camps inició este agosto su tercera vendimia ecológica en el momento más óptimo para la recogida de la variedad Chardonnay y Pinot Noir, con una excelente sanidad de las uvas, cuya maduración se ha avanzado respecto al año pasado. Además, la acidez se muestra equilibrada, lo que garantiza una gran calidad para los próximos mostos y vinos.
Esta nueva vendimia afianza la experiencia de Juvé & Camps en el desarrollo de vinos y cavas ecológicos, que desde 2016 ha permitido a la bodega presentar al mercado los primeros vinos con este tipo de elaboración, los de la cosecha 2015.
Juvé & Camps apuesta por mejorar la calidad de sus vinos y cavas a través de una producción sostenible, respetando el medio ambiente en todos los procesos de vinificación y elaboración del vino, desde la recogida de la uva hasta su prensado.
El proceso de elaboración de los vinos y cavas de la bodega lleva años preparándose hacia la producción ecológica, la transición de la viticultura integrada -implantada desde el 2010- , lo que ha supuesto un gran esfuerzo para Juvé & Camps. La bodega ha invertido en infraestructuras para adaptar sus viñedos, cuyas vendimias se hacen de forma manual, para lograr la Certificación del “Consell Català de la Producció Agrària Ecològica”(CCPAE). Todo ello encaminado a alcanzar el objetivo de Juvé & Camps de convertirse definitivamente en una bodega elaboradora exclusivamente de vinos y cavas ecológicos.
De esta manera es como Juvé & Camps se ha convertido en una de las principales bodegas españolas en tener certificada como ecológica toda su producción. En total, sus 271 hectáreas han sido certificadas como orgánicas, es decir, libres de cualquier tipo de pesticida o herbicida. En 2016 se vendieron los primeros vinos blancos etiqueta BIO, pero no ha sido hasta este 2017 y el próximo año 2018 que saldrán los primeros cavas ecológicos reserva y gran reserva.
Ser 100% ecológicos otorga a Juvé & Camps el sello de distinción y es una muestra de voluntad de la empresa y de la familia de apostar por la máxima calidad y por el respecto al entorno y al medio ambiente.
Las 271 hectáreas de viñedos de Juvé & Camps están ubicadas en el Penedés, región de Cataluña, al sur de Barcelona. Un área con gran riqueza patrimonial, cultural y natural; caracterizada por sus interminables viñedos que han conferido el reconocimiento internacional de sus múltiples bodegas y cavas.
El aire mediterráneo en las cepas, el respeto por la naturaleza, el equilibrio medio ambiental, la biodiversidad y el rigor vitivinícola garantizan la máxima calidad de sus cavas y vinos. Las 3 fincas de viñedo de Juvé & Camps son armonía de la tierra, luz y agua.
ESPIELLS
Es la más grande de las fincas, con 200 hectáreas de viñedo. Ésta se ubica en la zona de más reconocida calidad vitivinicultora del Penedès, al regazo de Montserrat (montaña emergida del mar hace millones de años, que preside la comarca vitivinícola y la protege de los vientos fríos del norte.) Son viñas viejas están plantadas en suelos pobres, bien drenados, de tierras arcillo-calcáreas y a una altitud entre 180 y 245 metros. Esto hace que sean terrenos óptimos para el cultivo de las tradicionales variedades macabeo y xarel·lo, y en los que se ha adaptado perfectamente la chardonnay y la pinot noir.
MEDIONA
Es un conjunto de viñedos (Can Massana, Alzinetes, El Prat, Mas Pagès y Can Soler) situados en terrenos escarpados de ladera, entre 500 y 750 metros sobre el nivel del mar, que aporta un matiz continental al clima mediterráneo. Esta zona se somete a un fuerte contraste térmico entre la noche y el día, esencial para la viticultura de calidad. En estas fincas de suelo pedregoso se cultiva la variedad autóctona parellada, igualmente propicio para el perfecto desarrollo de las tintas bordelesas cabernet sauvignon y merlot.
LA CUSCONA
Es un pequeño viñedo de 17 hectáreas ubicado en tierras llanas, de profundos suelos calcáreos y que enriquece el conjunto de fincas con sus diversos micro-climas. Una viticultura artesana, de baja producción que permite obtener uvas de la variedad Macabeo de extraordinaria calidad, gran riqueza aromática, llena de matices, y equilibrada estructura.