La vendimia es la recolección de las uvas, generalmente refiriéndose a las que servirán para la producción de vino y/o cava.  El período de vendimia varía entre febrero y abril (en el hemisferio sur), y agosto y octubre (en el hemisferio norte). Esto depende del grado de maduración de la uva que se desee, es decir, del momento en que la relación porcentual entre los azúcares y los ácidos en el grano de uva han alcanzado el valor óptimo para el tipo de vino y cava que se desea producir.

Juvé&Camps

Cuando la uva alcanza, en opinión de la bodega y/o de los técnicos del organismo regulador que vigila la calidad de la producción, su punto óptimo de madurez, se da inicio a la vendimia, comenzando así una serie de procesos esenciales, que continúan en la bodega y que marcarán la calidad final de los vinos. La vendimia por lo tanto es uno de los momentos más importantes dentro de las diferentes etapas en la obtención de un gran vino y cava. Todo un año de trabajos que culminan en la vendimia, uno de los hitos más decisivos en la calidad de un cava.

Este 2018 se prevé en Cataluña (tierra de los viñedos de Juvé & Camps), de manera general y a todas las denominaciones de origen, más cuantiosa y con un retraso entre una y dos semanas respecto a la del año pasado, lo que supone un regreso al tiempo normal de vendimia de los últimos años, es decir, mediados-finales de agosto o comienzos de septiembre.

 

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En la fincas de Juvé & Camps ya trabajan en la vendimia des de mediados de agosto.

A primeras horas de la mañana los vendimiadores se afanan entre las hilas de cepas, manejando delicadamente sus tijeras, cortando solo los racimos sanos y enteros. Es la primera selección de uvas. La recogida manual de las uvas es una práctica que se mantiene desde los inicios de la bodega. La realizan vendimiadores vinculados durante años, incluso generaciones, a Juvé & Camps. Son parte de la familia. En sus manos está depositada la tarea más delicada, ya que de ella depende en gran parte la calidad del futuro vino y cava.

La añada 2018 está marcada por unas altas precipitaciones desde el invierno hasta inicios de la primavera, consiguiendo una maduración más pausada respecto a vendimias anteriores y manteniendo así los parámetros de calidad de las uvas. La influencia de las lluvias ha potenciado un equilibrio entre el grado y la acidez, esperando a obtener así una añada excepcional para vinos y cavas de largas crianzas de Juvé & Camps.